Cómo escribir títulos que funcionan

¿Te has preguntado alguna vez por qué el título de algunos post hace que los leas mientras otros pasan desapercibidos? ¿Quieres saber cómo captar la atención de los lectores de tu blog desde la primera línea?

Si los post deberías hacerlos legibles para llegar a más lectores, como explicábamos aquí, el título deberías convertirlo en la parte más llamativa del post, y para conseguirlo existe una serie de pautas que te facilitarán su composición.

Aun así, no es sencillo, y si quieres causar gran impacto seguramente deberás dedicar al título un buen porcentaje del tiempo de redacción del post. La inspiración para escribir un post, que se puede conseguir también con algunas técnicas, no tiene por qué funcionar con el título.

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Pero presta atención: si prometes un contenido en el título y luego el post no dice nada o no aporta lo que el lector espera al leer el título, lo que te puede suceder es que la próxima vez que escribas los lectores no te hagan caso o consideren que eres sensacionalista sin razón.

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Aquí tienes 5 pautas que te pueden ayudar en la composición del título y que podrás complementar con el documento que te mencionaba.

# 1. Hazte preguntas

 Clayton Makepeace propone que, antes de empezar a escribir un título, te plantees 6 preguntas:

    1. ¿Tu título le ofrece al lector una recompensa por leer el post?
    2. ¿Qué cuestiones específicas podrías añadir para hacer el título más fascinante y creíble?
    3. ¿Tu título provoca una respuesta fuerte en el lector y el deseo de llevarla a cabo?

  1. ¿Tu título plantea una propuesta que hará que tus posibles lectores asientan inmediatamente con la cabeza?
  2. ¿Le iría bien al título que propusieras una transacción?
  3. ¿Serías capaz de aportar un elemento de intriga que incitase al visitante a continuar leyendo?

Si estas preguntas están más centradas en la “recompensa” que recibirá el lector con tu post o la emoción que le puede provocar, las siguientes van más orientadas hacia el contenido del post para pensar en el título:

  1. ¿Cuál es el núcleo del tema que vas a desarrollar en el post?
  2. ¿Qué palabras o conceptos clave debes incluir? (No pierdas de vista el SEO, ya que te ayudará con el posicionamiento de tus contenidos.)
  3. ¿El tema que tratas es atemporal o no? ¿Es en cambio de actualidad?
  4. ¿Podrías incluir algún reclamo temático? ¿Cuál?

# 2. Enfoca el título

En el enlace anterior, además de las preguntas previas, se especifican otras cuatro afirmaciones que te ayudarán a enfocar el sentido del título. No pierdas de vista estas tres:

  1. Sé útil. Si lo que vas a explicar no resulta de utilidad al lector, es muy probable que no le interese. En el título debes concentrar esa “sensación de utilidad”. No hay nada como conocer las necesidades del lector y que el título plantee preguntas en relación con éstas. Es por ello que muchos post que empiezan por “Cómo…” funcionan bien: porque dan respuesta a una necesidad, prometen algo útil para el lector
  2. Crea en el lector un sentido de urgencia. Quizá la temática que vas a tratar esté sujeta a una temporalidad, bien porque es una noticia de última hora, bien porque el lector no perderá tiempo en encontrar lo que busca. Utiliza palabras relacionadas con espacios temporales cortos, como por ejemplo: inmediatamente, 5 minutos, en breve, última hora
  3. Haz que perciba que el beneficio que encontrará es único. Este aspecto es sumamente atractivo, pues urges al lector a no buscar en ningún otro lugar información que puede recibir con la lectura de tu post

# 3. Recurre a palabras visuales

A veces una única palabra concentra en sí misma la fuerza de una imagen muy poderosa. Utilízala como núcleo de tu título.

En este post te sugeríamos que empleases el diccionario de sinónimos para conseguir ideas para tus post. Puedes hacer lo mismo cuando quieras buscar términos que den un sentido adecuado a tu título. Incluso utilizando un antónimo y negándolo; eso puede dar más relevancia a lo que quieres destacar (doble negación = afirmación). Por ejemplo: “La no debilidad del trabajo en equipo”, en vez de “La fortaleza del trabajo en equipo”.

# 4. Tipos de títulos

Los títulos se pueden clasificar de diversas formas. Nosotros te proponemos 12 categorías que te pueden ayudar a pensar en títulos según la temática y la forma de captar la atención del lector.

# 1. Títulos informativos

Suelen estar sujetos a tendencias, novedades, actualidad.

Ejemplo: “Por fin Facebook sale a Bolsa”.

Títulos con datos estadísticos

Dentro de la categoría de títulos informativos, los que expresan algún elemento estadístico funcionan muy bien porque establecen un baremo en la conducta o en otros aspectos. Esto puede dar una idea del uso, aceptación social “normal”, original, minoritaria de un grupo de personas, empresas, productos…

Una de las ventajas que tiene este tipo de títulos en Social Media es que resulta más fácil que a su vez funcionen como tuits.

Ejemplo: “El x % de los usuarios dice/reconoce que ____________”.

# 2. Títulos que aluden a la temporalidad

Aludir a la temporalidad, como veíamos más arriba, puede llamar la atención de inmediato, bien porque ofrece un plazo de tiempo corto, bien porque llama a la inmediatez y fugacidad del contenido.

Es decir, establece como valor de la información leer el contenido cuanto antes para obtener la ventaja de una información privilegiada: “Léetelo ahora, antes de que todos se enteren”.

Ejemplo: “Las predicciones de Social Media para 2013 que no te puedes perder”.

# 3. Títulos que destacan lo negativo (sensacionalismo)

Dicen que llaman más la atención y se recuerda mejor lo malo que lo bueno. En ocasiones destacar lo negativo suele emplearse para crear cierto sensacionalismo alrededor de una temática, producto, empresa…

Ejemplo: 19 razones por las que no te interesa estar en Facebook.

# 4. Títulos clásicos (mitos o leyendas)

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Normalmente este tipo de títulos trata de “desmitificar” o establece explicaciones con un fundamento serio hacia bulos u otras voces populares.

Ejemplo: “Los mitos de Social Media que nadie te ha contado”.

# 5. Títulos por contraposición

Establecer una dualidad temática sobre dos aspectos contrapuestos hace que reúnas dos opiniones o pareceres opuestos sobre un mismo tema. Puedes expresar esa contraposición del siguiente modo:

  • Vs.
  • Verdadero o falso
  • Lo mejor y lo peor
  • Ventajas y desventajas
  • Etc.

Ejemplo: “Ventajas y desventajas de utilizar Google+”.

# 6. Títulos con listas

Con este tipo de títulos puedes ordenar, a partir de la enumeración inicial que indiques, el contenido sobre la temática que le siga. Al mismo tiempo, los números pueden dar pistas al lector sobre la cantidad de contenido que puede haber en el post, además de facilitar una distribución del contenido para su lectura.

Ejemplo: 5 herramientas para gestionar contenidos con eficacia.

# 7. Títulos que buscan la popularidad del contenido

Son títulos que corresponden a una selección de gustos populares y nos pueden ayudar u orientar en aquello que a la gente le gusta, aprueba, funciona y lo que no.

Ejemplo: “3 campañas de éxito en Twitter y sus claves“.

# 8. Títulos para cubrir necesidades

El mejor modo de abordar este título es con una pregunta, especialmente “¿Cómo…?”. Muchos usuarios sienten la necesidad de saber cómo hacer cosas, cómo aplicarlas, cómo utilizar herramientas o simplemente cómo resolver dudas.

Ejemplo: Cómo calcular tus costes en Social Media”.

# 9. Títulos de “confesión” (en 1ª persona)

Establecen cercanía con el lector, bien por el contenido que vas a explicar, bien porque lo haces en primera persona, aportando a la explicación tu experiencia, aprendizaje, trucos, consejos.

Ejemplo: “Los secretos que me hicieron lograr el éxito en Social Media”.

# 10. Títulos para el aprendizaje

Tienen un enfoque educativo y/o te incitan a que amplíes tu conocimiento.

Ejemplo: “Todo lo que deberías saber sobre herramientas sociales”.

# 11. Títulos justificativos

Encabezar preguntas con “por qué” incita a conocer la justificación de lo que se pregunta y hace las respuestas más racionales.

Ejemplo: “¿Por qué funcionan las redes sociales en los negocios?”

# 12. Títulos centrados en el target

La atención del título recae sobre el grupo al que te quieres dirigir. Se destaca lo que debería hacer ese target:

  • Un jefe
  • Un empleado
  • Un cliente
  • Un proveedor
  • Un profesional de un sector determinado
  • Un grupo de usuarios

Ejemplo: “Cómo convencer a tu jefe de que debe estar en redes sociales”.

# 5. Atiende al ritmo del título

Dotar a tus títulos de una cierta musicalidad, en la medida de lo posible, ayudará a que el lector los recuerde más fácilmente.

Generalmente funcionan mejor las palabras cortas, pues aquellas que tienen demasiadas sílabas suelen condicionar el resto de elementos del título. Y también es preferible, en este sentido, economizar en el número de palabras empleadas, si bien a veces es necesario un título muy descriptivo para centrar mejor al lector.

Por ejemplo, no es lo mismo decir “Aumenta las posibilidades de venta de diseños online” que “Vende más diseños online”. Aunque el contenido sea, en principio, algo distinto (si bien el segundo título es más genérico y podría incluir el primero), tienes el post para terminar de justificar a qué te referías exactamente. Con el segundo título no sólo centras más al lector y llamas mejor su atención, sino que además eliminas cacofonías (po-si-bi-li-da-des de ven-ta de di-se-ños…) y términos con un exceso de sílabas que “no suenan” tan bien.

El ritmo aporta naturalidad. Juega con él cuando sea posible. Un título, igual que un tuit, podría equivaler a un verso: en muy pocas palabras se concentra mucha información.

¿Utilizas alguna técnica específica para crear tus post? ¿Cuál es el tipo de título que te suele llamar más la atención? ¿Alguno que no hayamos incluido? Si quieres, puedes dejar tus comentarios más abajo.

Beatriz Aguilar


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